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El legado de Manu Ginobili

Por Sergio Bibriesca

Emanuel “Manu” Ginobili se despidió de la selección nacional de baloncesto argentino en Río 2016. El nacido en Bahía Blanca jugó su último partido con la albiceleste en los cuartos de final de la justa olímpica, donde cayeron por 105-78 con el Dream Team de Estados Unidos.

Manu termina una carrera de 18 años con el seleccionado argentino. Debutó con el representativo nacional en 1998 en el Campeonato Mundial de Atenas, donde Argentina quedó en cuartos de final al caer ante Yugoslavia.

Pero el bahiense es parte de la época más importante en la historia del basquetbol argentino, de la llamada “Generación Dorada”. Los triunfos argentinos en baloncesto más gloriosos son con la presencia de Ginobili: Medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas, en 2001; medalla de Plata en el Mundial 2002; bronce en el FIBA Diamond Ball 2004; oro en los Juegos Olímpicos de Atenas, en 2004, sin duda el triunfo más importante de todos; oro en el FIBA Diamond Ball, en 2008; bronce en los Juegos Olímpicos de Beijing, en 2008, y la medalla de oro en el Campeonato FIBA Américas, en 2011.

Manu sumó logros en lo individual: una liga italiana en 2001, y dos copas de Italia (2001 y 2002), con el Virtus Bolonia, donde también fue nombrado MVP; en ese mismo 2001 logró la Euroliga con la escuadra itálica. Sus actuaciones lo llevaron a la NBA donde, en 2002, se integró a los San Antonio Spurs, equipo con el que logró cuatro anillos (2003, 2005, 2007 y 2014), y un subcampeonato en 2013.

Manu tuvo la suerte de compartir época con una generación de basquetbolistas que marcaron un parteaguas en el baloncesto pampero. En la duela ganó a lado de Pepe Sánchez, Fabricio Oberto, Luis Scola, Andrés Nocioni, Hugo Sconochini, Alejandro Montecchia, Carlos Delfino, Walter Herrmann, Leonardo Gutiérrez, Pablo Prigioni, y Rubén Wolkowyski, muchos de ellos aún vigentes pero que pronto también dirán adiós.

El primer entrenador de este ciclo, desde 1999 hasta 2004, fue el cordobés Rubén Magnano, con quien ganó el oro olímpico en Atenas, tras dejar en la semifinal a Estados Unidos, 89-81. Luego, Sergio Hernández tomó la conducción del equipo entre 2005 y 2010, y finalmente, el ciclo exitoso de esta generación terminó con la conducción de Julio Lamas, entre 2010 y 2014. Todos ganaron títulos y al frente del combinado albiceleste.

Río fue el cierre de la presencia de Ginobili con la albiceleste. La ovación creció mientras el partido se consumía, justo en la antesala del adiós. Manu, tras la dura derrota ante Estados Unidos, entre lágrimas, se llevó la pelota del juego. En su Twitter, el bahiense escribió: “Millón de gracias por el increíble momento que me hicieron vivir anoche y por las incontables muestras de afecto y respeto”; la NBA, también en Twitter, elogió: “Un emocional @manuginobili anotó 14 (puntos) en su juego final con #ARG”. Así, Manu dijo adiós y comenzó, lo que para especialistas, es el inicio de la leyenda del basquetbolista argentino más grande de la historia.


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