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“Llegué a pensar en mandar todo a la mierda”: Vázquez

Ha finalizado la práctica del día en Cruz Azul y en las instalaciones de La Noria tenemos una cita con Víctor Vázquez, el catalán de quien se dice llegó a opacar a Lionel Messi en La Masía.

Vázquez luce una playera negra, encima una chamarra de cuero también oscura. “¿Dónde queréis hacer la entrevista”, pregunta. Elegimos una sillas y una mesa en la que pega un rayo de sol y él aprueba el lugar. “Me parece perfecto, en estos días no siempre hay sol. En Bélgica, de donde vengo, hacían unos fríos espantosos, así que hay que aprovechar el calorcito”.

Su forma de hablar es rápida, fuerte y segura. Es un hombre de mundo. Amable. Por su acento deja en evidencia su nacionalidad española, a diferencia de Marc Crosas, por ejemplo, quien en México ha perdido esa característica. Una vez instalados, comienza la charla.

¿Cuál fue tu impresión al llegar a La Masía?
De lo primero que me percaté es que me metí en un club muy grande, en esa época no era el mejor del mundo, pero yo aluciné. Era un equipo con estadio grande al que le caben 100 mil personas y todas esas las instalaciones para un niño de 11 años parece que es demasiado, así que tienes que admirarlo y cuidarlo mucho, son cosas que no puedes dejarlas perder y yo no las dejé perder, pasé por todas las categorías hasta llegar a debutar en el primer equipo. Ahí lo que más te inculcan es respetar y tener claro que eres un jugador de futbol que tiene una imagen que también se tiene que respetar.

¿Tenías algún ídolo?
En ese entonces Michael Laudrup, porque jugaba mi posición. Después me tocó ver a Rivaldo, Ronaldinho y Messi, pero también admiré a Zinedine Zidane, que para mí es uno de los mejores jugadores del mundo.

Me parece increíble que un catalán admiré a un referente del Madrid.
Ahora mismo me fijo en Modric e Isco porque puedo hacer movimientos que ellos hacen. Soy barcelonista hasta la muerte y espero volver algún día a esa ciudad para acabar mi vida ahí, pero son jugadores que tienen tanta técnica que da igual donde jueguen. Cuando eres tan del futbol, las rivalidades desaparecen. Un Barcelona-Real Madrid es aquí como un Cruz Azul-América, por lo que me han dicho, pero los colores no tienen nada que ver cuando admiras a alguien, porque le admiras las cualidades y la clase.


Se dice que en las inferiores Messi y tú eran imparables.
Era el equipo, pero Messi y yo metíamos los goles de ese equipo. Él jugaba de media punta y yo de delantero, a veces nos invertíamos, pero había otros jugadores de esa generación como Cesc Fábregas, Gerard Piqué, Marc Valiente, que era nuestro capitán, que hacían de ese grupo algo muy bueno, entonces rotaban tan bien el balón que cuando llegaba arriba nosotros marcábamos goles, no es que fuéramos mejores, sino que hacíamos los goles.

 

Es España narran que tú y Messi se retaban para ver quien marcaba más goles.
Sí, son piques que teníamos de niños. Si Messi marcaba cuatro goles yo también quería cuatro o más, pero era en plan de broma o cachondeo, hacíamos muchas bromas. Piqué también metía muchos goles porque tenía mucha calidad, él podía terminar una liga con 20 o 30 goles y él era defensa central; teníamos tanto nivel que éramos muy superiores.

 

Y hasta la fecha son identificados como una generación dorada.
Dicen que es de las mejores en la historia del Barcelona junto con la de Andrés Iniesta, pero la nuestra pegó muy fuerte porque cuando estábamos a punto de ser profesionales Fábregas salió al Arsenal, Piqué al Manchester United porque en Barcelona no tenían esa oportunidad que necesitaban. Messi dio el salto al primer equipo y yo estaba entre los jugadores del plantel estelar y el Barça B. Todo el mundo estaba muy ilusionado con esa generación y a día de hoy se mantienen dos en ese equipo, además de Fábregas que regresó al club y volvió a irse. Yo he estado en otros equipos, me estoy ganando bien la vida y estoy orgulloso de lo que estoy haciendo.

 

¿Cómo tomas los elogios de aquellos que fueron tus compañeros en el Barça?
Se lleva bien porque sabes que son tus amigos, es el respeto que tenemos entre unos y otros. Entre Piqué, Fábregas y yo nos dijimos alguna vez que cada uno era el mejor en su posición y lo seguimos diciendo, por ejemplo para mí Fábregas es un mediocampista espectacular y triunfa en Chelsea, mientras que Piqué ya lleva toda la vida en el Barcelona. El elogio se gradece porque son futbolistas que llegaron a lo más alto, y más Messi que ha ganado su quinto Balón de Oro.

 

¿Cómo recuerdas tu debut?
El entrenador era Franck Rijkaard, en 2008, y me tocó jugar un partido fuera de casa frente al Recreativo Huelva, en Andalucía, jugué 20 minutos y el marcador era 2-2. Siempre lo recordaré porque fue un día espectacular para mí y éramos una delantera increíble, con Samuel Eto’o, Ronaldinho y yo; ponerse con esos dos era para que te temblaran las piernas, pero salí muy tranquilo, creo que hice unos 20 minutos muy buenos, no ganamos, pero Rijkaard terminó muy contento conmigo.

 

¿Qué te dijo Rijkaard antes y después de ese partido?
Que fuera yo mismo, que disfrutara y no cambiara nada, que no me ganara la presión y que jugara libre porque era un equipo muy técnico, aún estaba Deco, Thiago Motta, entonces mi encomiendo fue disfrutar y sobre todo que trabajara duro para el equipo (truena los dedos) porque era un chaval hecho en la cantera.

 

¿Sabías que ibas a debutar aquel día?
Me lo imaginaba porque el entrenador tenía mucha confianza en mí y había ido ya a dos partidos como suplente y olía que el debut estaba cerca. Llegó ese día y fue uno de los más grandes para mi familia y hasta la fecha estamos muy agradecidos con el señor Rijkaard.

 

¿En el primer equipo coincidiste con Crosas?
Sólo en una pretemproada, pero jugamos una temporada con el Barcelona B, tuvimos un mal año y descendimos. Él es un jugador de mucha calidad, siempre jugó atrás de mí y ofrece balones a todo momento. Ahora coincido con él otra vez, me está ayudando en todo.

 

¿Cómo se dio tu salida del Barcelona?
Era una época muy fuerte para mí porque venía de una lesión muy fuerte en la rodilla, Barcelona me renovó el contrato por un año más debido a la lesión, trabajé muy duro, pero cuando volví había jugadores como Jonathan Dos Santos y Thiago Alcántara que estaban apretando muy duro y que jugaban la misma posición y ellos me pasaron un poco por encima. Perdí casi un año y medio, fueron en total 14 meses de baja, y ese creo que fue el gran punto negativo en mi carrera; me lesioné y perdí mi oportunidad, cuando llegó Josep Guardiola yo estaba jugando y llegué incluso a marcar en la Champions League y justo un mes después me lesioné muy gravemente.

 

¿Exactamente qué tipo de lesión tuviste?
Fue una luxación de rótula, se arrancó todo el cartílago de la rodilla, pero gracias a Dios sigo jugado futbol porque los doctores me dijeron que era un caso muy complicado y que tenía que trabajar más nunca para volver fuerte. Me puse las pilas, trabajé duro, tardé en volver pero mírame, estoy aquí haciendo lo que más me gusta.

 

Durante ese periodo de baja pensaste en miles de cosas. Supongo.
Imagínate. Nunca pensé en la opción de retiro, pero sí llegas a pensar en mandar todo a la mierda porque veía que la rodilla no evolucionaba, no podía correr, no podía tocar el balón. Marc Crosas estaba más o menos en mi situación, pero con un periodo de recuperación mucho más corto y le dije: “tranquilo, tienes que ser fuerte mentalmente, porque todas las condiciones que tienes se van a mantener, si eres fuerte todo lo que tenías va a volver porque la personalidad no cambia, eres un jugador y ese jugador ya está creado y vas a volver con muchas más ganas porque volverás a disfrutar con lo que más te gusta.

 

Mencionas que perdiste una gran oportunidad por esta lesión, pero ¿tal vez ganaste en lo mental?
Sí, mucho. Gané en lo mental gracias al apoyo de mi familia porque cuando las cosas van muy bien todo es muy fácil, toda la gente te apoya y te quiere, todo está muy cómodo, pero cuando vienen cuando vienen esos momentos de caída tan fuertes te das cuenta que hay gente muy importante atrás, por eso estoy agradecido con los entrenadores del Barcelona, los doctores, pero sobre todo con mi familia. Ellos la pasaron muy mal porque fueron noches y noches sin poder dormir porque tenía tanto dolor que me mantenía despierto.

 

¿Qué tal tu experiencia en el Brujas?
Bonita, pero muy dura porque era un futbol muy diferente, pero con mi mujer y mi familia nos ayudamos mucho mutuamente y disfrutamos los cuatro años, aunque los dos primeros fueron un poco fuertes por la adaptación al frío. En el penúltimo año fue elegido como el mejor jugador de la liga, lo cual es muy importante para mí después de haber salido del Barcelona.

 

Detállanos este aspecto de la temperatura.
¡Fue terrible! Llegamos a jugar partidos a -15 grados centígrados y los partidos se jugaban con nieve, la pelota color naranja… horrible. Pero tenías que jugar, eres un profesional y te tienes que acostumbrar. Tenía que ponerme guantes, una especie de bufanda en el cuello, gorro, doble pantaloneta debajo del short, crema caliente en los pies para poder sentir el balón, pero me pude adaptar bien a tal grado de convertirme en el mejor jugador de aquella liga.

 

¿Y el idioma? ¿Lograste hablarlo?
Difícil también, es una especie de flamenco, parecido al holandés, pero me defendí bien con el inglés, lo aprendí muy rápido, cuatro o cinco meses, porque llegué sin saber otros idiomas, sólo castellano y catalán. Puedo entender un poco de francés, pero no lo domino.

 

¿Qué fue lo que te interesó del futbol mexicano?
Vi algunos partidos y observé que era un estilo muy técnico, el nivel aquí es muy alto, más pausado que en Europa, allá todo el tiempo vienen los rivales y pegan muy duro y aquí puedes jugar más. Me interesó sobre todo Cruz Azul porque me hicieron saber que es un equipo que le gusta el manejo del balón y supongo que también por eso Tomás Boy me pidió, él quiere tener un estilo de juego conservador para defender, pero vertical para atacar y marcar muchos goles.

 

¿Qué tanto facilitó saber sobre la presencia de Crosas? ¿Tuviste contacto con él antes de llegar a México?
Tuve contacto con él desde que estaba en Santos y luego en Leones Negros, desde ese tiempo le preguntaba sobre el futbol mexicano y me decía que estaba muy agradecido con México y que no quería salir de este país y cuando fichó para Cruz Azul y se da el interés sobre mí sentí mucho orgullo, porque juntarse con un catalán en México es difícil. Con Crosas yo conviví mucho, compartíamos la misma habitación, íbamos a la escuela juntos, es decir, tenemos una buena relación desde hace años.

 

Has jugado en el Barcelona, un equipo grande de España. Lo hiciste con el Brujas, que es un grande de Bélgica y ahora estás en Cruz Azul, un grande de México. ¿Se puede decir que eres un jugador grande hecho para equipos grandes?
Puede ser. Nací para ser jugador de futbol, si he pasado por equipos grandes es porque me lo he ganado, cada uno tiene sus cualidades, pero además trabajé muy duro, incluso en mis lesiones. He defendido playeras de equipos grandes y ahora empieza una nueva etapa en Cruz Azul y esperemos que sea más buena que las etapas en Barcelona y Brujas.

 


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