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Las Águilas vencen 3-0 a Tigres y se coronan en el Apertura 2014

El futbol mexicano se tiñó de azul y crema: América es, a partir de hoy, el equipo más ganador del futbol mexicano. Las Águilas lograron lo que nadie había podido hacer en 15 partidos: vencer a Tigres, escuadra que salió del estadio Azteca con una dolorosa goleada de 3-0 que significó el título 12 para el conjunto de Coapa.

Parecía imposible anotarle a Tigres, que en la fiesta grande sólo había recibido dos goles y sumaba 374 minutos sin ver vulnerada su meta. Sin embargo una genialidad de Michael Arroyo derribó la muralla regia. Al minuto 36’, el ecuatoriano le robó un balón a Egidio Arévalo, tras un pésimo pase de Damián Álvarez, lo condujo hasta penetrar el área felina, dejó en el camino a Hugo Ayala, con una bicicleta, y concluyó con un riflazo imposible para Nahuel Guzmán. El ave logró su cometido y empató la serie. El festejo de Micky reflejó a la perfección el momento de unión que vivía el cuadro de Coapa a pesar de todos los problemas: se fundió en un emotivo abrazo con el técnico Antonio Mohamed, autor intelectual del campeonato.

La superioridad de América era categórica y en el segundo tiempo el Tuca se vio obligado a meter otro delantero para tratar de hacer daño en el arco de Moisés Muñoz. Los norteños fueron prácticamente inofensivos en los 90 minutos del encuentro y sólo generaron un par de llegadas.

Al 61’ sucedió lo inminente, ante su hegemonía, las Águilas aumentaron el marcador. Rubens Sambueza metió un balón al corazón de área, donde Pablo Aguilar levantó el vuelo para meter un cabezazo imposible para el arquero, fue otro golazo que dejó noqueado al tigre.

Lo que sucedió después fue algo más que atípico: el cuadro de San Nicolás de los Garza perdió la concentración y se quedó con ocho hombres en diez minutos. Al minuto 64’, Darío Burbano, quien acababa de entrar, no tuvo más remedio que derribar a Miguel Layún en una jugada de contragolpe; el colombiano era el último hombre y el árbitro Paul Delgadillo sancionó la jugada con tarjeta roja.

Tres minutos después, Damián Álvarez, de manera inexplicable y en una jugada casi en medio campo, tiró un puñetazo a Ventura Alvarado y el nazareno también lo expulsó a pesar de que el golpe no conectó con el jugador azulcrema. El último en perder la cabeza, y que fue castigado, fue el portero Nahuel Guzmán, quien de forma increíble tiró una patada a Micky Arroyo en tiempo muerto, ya que se había marcado un fuera de lugar, que no evitó la falta del argentino.

La inferioridad numérica y el 2-0 eran lapidarios, los movimientos de Ferretti no sirvieron de nada y era cuestión de tiempo para que se abultara la pizarra. Oribe Peralta fue el encargado de culminar la obra de América, que de principio a fin mandó en el Apertura 2014; a pase del Topo Valenzuela, el Cepillo sacó un derechazo que selló el décimo segundo título de América.

El coloso de Santa Úrsula estalló en júbilo, nadie le iba a arrebatar la gloria a su equipo y la imagen del capitán Miguel Layún levantando la copa de la Liga MX les mostró su realidad, ésa que los define como los seguidores del club más ganador en la historia del balompié azteca.


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